|
NOTES ON VISUAL NARRATIVE
|
ABOUT

snapshots

Ava María Purísima

Enero 6, 2025 | Por R10
esenVea el original en españolGo to English Version

En el campo de la iconicidad, allí donde gravitan los iconos universales, hay dos figuras que me seducen de manera particular. Por sus similitudes y, sobre todo, por sus diferencias insalvables: Marilyn Monroe y Ava Gardner.

Ambas tienen un peso tan potente, tan semejante, que mantienen la balanza en un equilibrio perfecto.

Encontré un post en Facebook que recreaba momentos «deportivos» en la vida de Gardner. En uno de ellos practica el golf y en el otro —no del todo claro— el tenis de campo. Dos fotografías, dos deportes, dos actitudes y dos resultados.

La foto la muestra con un atuendo casi deportivo, sosteniendo una pelota. Desentendida del espectador, dirige su mirada fuera del campo, sonríe. El brazo derecho descansa sobre la raqueta. Luce un peinado perfecto, volumétrico, controlado y completamente antideportivo, que enmarca su rostro con suavidad neoclásica. Comunica con claridad lo que intenta comunicar: más allá del género, Ava es un vertebrado superior que apaga la materia que la circunda. Como fotografía es un producto logrado. Porque soy capaz de leerla y entiendo, sé adónde me quiere llevar. Y voy, aunque estoy seguro de que conduce a la antesala de algún infierno.

Por el contrario, la segunda fotografía me produce desasosiego. Ava, que lucía tan bonita sentadita, con su lustrosa melena petrificada, aquí se deja ver totalmente desencajada. Sigue ahí su grácil y perfecta silueta, el delicioso punteo de su pierna derecha, pero desde la izquierda propone un gesto que retuerce la articulación del tobillo hasta el límite de lo viable. Pero hasta aquí, todo es asumible, tolerable para los verdaderos fanáticos.

Lo que revela, sin embargo, el eje que conecta cabeza y torso es una contorsión violenta y antinatural. Si cortásemos la fotografía a la altura del vientre, veríamos una mujer siendo tragada por un remolino diabólico. La expresión del rostro es de sorpresa, como si de repente notara que acaba de ser atrapada por una bestia predatoria de proporciones imposibles. No he visto torsos mucho más agitados que este, ni siquiera los que devoran dinosaurios en las películas jurásicas. Sufre su cabello, sufre ella, sufren el golf, el palo y la pelota.

Tal cual, esta última no aparece en la imagen a pesar de que vemos la suela de su zapato. Siendo quien es, Ava Gardner, una estrella mundial, no es raro que mire la pelota por encima del hombro. Pero no imagino cómo debe haberse comportado la pelota para desatar un gesto de aniquilación tan decidido.

Son dos fotografías que nos muestran dos Ava Gardner diferentes. Hay en ellas sistemas de signos para perder las horas repasándolos. No vale la pena. Y puede ser este un post —o una entrada, que es como se dice en español— algo frívolo. Incluso extremadamente frívolo. Pero, ¿de qué otra manera me doy el gusto de contarles y de contarme cuánto y de qué dolorosa manera me gusta esta mujer?

No items found.

Gallery

No items found.

Comments powered by Talkyard.

donations

If you’re a regular reader of this blog and enjoy its content, you might consider contributing to its upkeep. Any amount, no matter how small, will be warmly appreciated

Founded in 2021, Echoes (Notes of Visual Narrative) invites everyone to explore together the visual codes that shape our world—art, photography, design, and advertising in dialogue with society.

Copyright © 2025 r10studio.com. All Rights Reserved. Website Powered by r10studio.com

Cincinnati, Ohio